Estilo loft

El estilo loft o industrial nació en la década del 70, en Nueva York como iniciativa  de artistas y estudiantes que buscaban espacios más económicos para vivir. En la época habían muchas fábricas y locales abandonados, así que empezaron a mudarse a estos sitios porque tenían un bajo costo, y además eran lo bastante amplios como para vivir  y trabajar en el mismo lugar, así lo explica la interiorista, Patricia Blanco.

Vale resaltar que, en su mayoría eran fábricas y locales industriales, unas naves enormes que destacaban por su amplitud, tenían unos grandes ventanales que dejaban pasar mucha luz y no tenían ninguna pared divisoria, el espacio era abierto. En un principio este tipo de casa solo estaba destinada a personas con poco poder adquisitivo y por supuesto a los artistas, a partir de aquí empezaron a hacerse famosas y por esta razón iniciaron  a abrir restaurantes, tiendas, estudios fotográficos, galerías de arte, y por supuesto continuaban siendo viviendas.

En la actualidad, el estilo loft es más moderno y vanguardista y poco a poco se ha ido adaptando a una superficie más reducida, además mezclando elementos de otros estilos; estos espacios suelen tener dos plantas y una gran altura de techo para separar las zonas principales como el salón y la cocina de las áreas más privadas como son los dormitorios, se suelen utilizar escaleras, muebles, paneles e incluso cortinas.

La luz es el elemento más básico de este estilo, debido a que esas fabricas tenían muchas ventanas, era un plus, pero ahora se utiliza mucho la luz artificial que son las lámparas con unos cables que cuelgan de los techos altos, este tipo de decoración puede parecer fría porque tener el espacio abierto es el principal elemento, y toda la decoración tiene que ir acorde a esa sensación de amplitud. Además se utiliza muebles y colores oscuros que se armonizan con el espacio, para que lo respeten y no lo invadan. En este no encontramos muchos muebles, sino más bien los materiales y las texturas y puedes jugar con esto, es un poco minimalista en el sentido de que no se utiliza mucho mobiliario y lo poco que se utiliza suele ser tosco o grande.

Actualmente, este estilo mezcla mobiliario de otros estilos para crear y dar más personalidad, obteniendo ambientes mucho más cálido y acogedores, lo cual es una gran opción si trabajas desde casa y tienes la suerte de tener un espacio bastante amplio porque permite crear áreas más luminosas y creativas a la vez.

Las mayorías de estos espacios conservan a la vista los elementos estructurales originales como las vigas, columnas, ladrillos y paredes que se incorporan al diseño. En cuanto a colores vamos a usar cualquiera de ellos, pero en su base vamos a usar tonos rojizos, tierra, grises y negros y ya podemos agregar cualquier matiz para alegrar un poco el ambiente; también recuerda que el mobiliario debe ser de madera, hierro o acero, que dan esa tosquedad.

También es propicio fijarnos en los materiales de construcción como ladrillos, cemento para poder recrearlo, quizás tenga alguna pared, mueble, el suelo, techo u algo con este tipo de material. Recuerda que en este estilo puedes usar cualquier objeto antiguo, industrial o algo que evoque a ese tipo de trabajo.

Si te gusta este estilo y quieres inspirarte para crear algo parecido pero en un lugar más pequeño, te invitamos a que busques inspiración de acuerdo a tu gusto o personalidad.