La noche del martes se abrieron las puertas de uno de los espacios culinarios más exclusivos de la ciudad para dar la bienvenida a aficionados de la cultura del vino y la buena gastronomía en Casa Brava, el espacio seleccionado por La Bodega para vivir una curada y exclusiva experiencia vinícola de la mano de Patricia y María Balbás, séptima generación de Bodegas Balbás, pioneros en la producción de la denominación Ribera del Duero.
La noche transcurrió entre el aroma y la degustación de vino, comenzando por Balbás Verdejo, refrescante y de sabor afrutado que dio apertura a lo que prometía ser una noche de maridajes perfectos, que contrastaban y equilibraban los sabores de un menú exclusivo y cuidadosamente seleccionado para esta noche cálida en Santo Domingo.

El menú seleccionado por Casa Brava dio apertura a la experiencia gastronómica con unos canapés acompañado por el verdejo 2023 de Balbás. El recorrido enogastronómico continuó con una degustación a tres tiempos que dio inicio con un Carpaccio de tomate, galleta de sourdough, tomates concentrados, albahaca y queso de cabra, maridado con un Balbás crianza. “ Es un vino de carácter perfecto… un vino muy fácil, un vino muy amable que nos permite un disfrute instantáneo”, comenta María Balbás al respecto.

Guiados por las hermanas Patricia y María Balbás, la experiencia continuó con la degustación de una Lubina a las brasas con salsa verde de anchoas y beurre blanc de mejillón, preparado para maridar con una selección del Ritus 2019 de la familia Balbás.
Durante la degustación, el dúo explicó a los presentes los procesos de cosecha y producción de vino, una tradición que se mantiene en la familia Balbás desde 1777 y que, por generaciones, ha definido mucho de las costumbres vinícolas de la región donde operan.



Continuamos la degustación con un arroz con rabo y setas, servicio de txuletón de buey en carrito, maridado con un Balbás Reserva, donde cada sorbo del vino selecto realzaba los sabores tanto de la carne como del vino, propiciando una experiencia sensorial placentera y armoniosa.
Al finalizar el recorrido la noche se endulzó con un helado de queso de cabra, fresas maceradas en Pedro Ximénez, torrijas, crocante de almendras y crema inglesa de Jerez, acompañado con por un Balbás Ancestral, un tipo de vino que rememora los inicios de Balbás en la producción vinícola desde el primer vistazo a la botella, que incluye en su etiqueta ilustraciones originales de la marca en sus inicios.




