A propósito de que hoy se celebra el Día Mundial del Sueño decidimos aprovechar la ocasión para ayudarte a optimizar tus momentos de descanso mediante la recomendación de colores relajantes para las paredes de tus dormitorios.

De un tiempo para acá, mucho se ha hablado de cómo impacta de manera positiva en nuestro descanso escoger correctamente los tonos de las paredes de los dormitorios. Según expertos, lo último que vemos antes de dormirnos profundamente por las noches puede incidir de manera positiva o negativa en nuestro cuerpo y cerebro.

Según Juan Antonio Madrid, catedrático de Fisiología de la Universidad de Murcia y miembro de la Sociedad Española del Sueño, para conseguir un buen sueño mediante la modificación de hábitos y de ambientes hay que cuidar dos aspectos principales: qué hacemos durante el día y, en especial, durante un par de horas antes de dormir y cómo es el ambiente de nuestro dormitorio. Para lograr esto es obligatorio embarcarnos en un proceso de elección de los tonos adecuados.

De acuerdo con la psicología del color en la decoración, los tonos fríos serán tus mejores aliados.

Hemos preparado para ti una lista con los colores ideales, perfectos para cubrir las paredes de tu habitación.

¿De qué color son tus sueños?

Verdes

El verde es considerado uno de los colores más relajantes, nos ayuda a sentir más cercana la naturaleza y si se utiliza en el hogar trasmite una sensación de comodidad.

Verde oliva claro

Fotografía: MilIdeas.Net

Verde Azulado

Fotografía: DecoraIdeas.Com

Verde grisáceo

Fotografía: Revista Arquitectura y Diseño.

Azules

Sin duda, el azul es una genial elección. Es catalogado como uno de los más relajantes, evoca el mar, el cielo y transmite tranquilidad.

Azul celeste

Fotografía: DecoraIdeas.Com

Azul prusia

Fotografía: DecoraIdeas.Com

Pasteles

La suavidad de sus tonos invita a las personas a sentirse cómodos y prepararse para su merecido momento de descanso. Los colores pasteles son delicados, agradables a los sentidos, y capaces de transmitir mucha paz.

Beige

Fotografía: NovoCom.Top

Lila

Fotografía: HogaMania.Com

Adquirir una vivienda por primera vez es el sueño de muchos, sin embargo, debes tener en cuenta varios puntos en consideración como: la ubicación, la distribución de los espacios, y obviamente el metraje. Esto te ayudará a diseñarla de la mejor manera.

La sensación de  embarcarte con una entidad financiera te genera susto e ilusión, eso no quiere decir que si escuchas las opiniones de quienes nunca lo han hecho, es posible que entre en un estado de indecisión permanente. Tener un techo nunca será un error, solo es cuestión de organización, para que cree tu propio espacio a tu estilo.

Una casa es un lugar para ti, para crear y construir. Probablemente desea empezar poco a poco, no te preocupes, puedes hacerlo. Debes estar preguntándote, es la interrogante que regularmente más agobia a un comprador, cómo decorar tu primera vivienda sin gastar tanto dinero… ¿Es posible?

Un consejo: Puedes optar por una vivienda de segunda mano, estas suelen ser menos costosas, además es ideal que no la compres a través de bienes raíces, hazlo directamente con el vendedor, esto te dará mayor oportunidad de negociar y conseguir un mejor precio.

Sugerimos que te enfoques en los espacios que requieren de mayor inversión para reparar, como la cocina y el baño, y obviamente que no tenga filtraciones, visite la casa un día lluvioso.

Si estas áreas están en óptimas condiciones, no lo pienses más, pero si no es así hay opciones para que las transformes y sin gastar mucho, ¿sabías que hay pinturas especiales para azulejos? Así es, podrás pintar tu baño logrando que parezca completamente otro. Otra opción son los papeles pintados vinílicos. Y si el suelo estuviera en mal estado por ejemplo, existen los suelos laminados que pueden instalarse fácilmente sin quitar el piso existente.

La pintura es una alternativa que le da a la vivienda un aspecto nuevo, y es  económica, en cuento a los colores, optas siempre por los claros, blancos y pasteles, dan mayor amplitud.

Por último, restaura muebles antiguos, es un recurso bastante económico y por supuesto le da mayor personalización a tu espacio.

Cuando nos referimos al minimalismo nos imaginamos un espacio de líneas simples, con un orden visual y un esquema de color neutral y monocromático. Pensamos en un ambiente tranquilo y silencioso, un descanso a los estímulos diarios, en el que no hay lugar para lo superfluo ni para los excesos, así lo considera la interiorista Carmen Ariza Prota.

Es una filosofía de vida heredada de los tradicionales interiores japoneses y que fue llevada de la mano de la arquitectura de Mies Van Der Rohe con su tan conocido “Menos es más”. El propósito del minimalismo dentro del diseño es conectarnos con la esencia del ambiente, con la pureza de las formas, crear el envolvente perfecto para que el espacio cobre vida por las actividades de quien lo habita.

Explica que darle protagonismo a la función y permitir que los objetos que forman partes de él (modernos o antiguos) se dejen apreciar por su escultórica belleza más que por los ornamentos que los rodea.

Espacios sublimes creados por el juego de la iluminación, el equilibrio y el despojarse de lo innecesario.

El Maximalismo, muy en tendencia en la actualidad, es una respuesta de valentía, de diseñar sin límites y de retar a la imaginación para hacer de los ambientes esculturas a escala real, en los que lo inesperado y el exceso son fomentados. Aunque los interiores maximalistas se retratan en nuestro imaginario como proyecto de interiores.

Como en toda obra de arte el uso del color es esencia fundamental del lenguaje; el maximalismo, no ignora este recurso, sino que lo hace parte clave para su ejecución, juega con los contrastes y lo usa a su favor para crear armonías inesperadas. La alegría dentro de estos proyectos es que son el resultado de nuestra expresión artística y nos permite divertirnos con las escalas, las texturas, los materiales y la yuxtaposición de objetos y épocas.

Kelly Wearstler es definitivamente mi referencia de lo que es el maximalismo hoy en día. Con su estilo y buen gusto ha traído lo mejor de él a la mesa.

Para trabajar este tipo de interiores hay que tener un ojo crítico que permita apreciar la belleza de lo caótico, celebrar las piezas que quizás hablan idiomas diferentes y hacer que tengan una conversación armoniosa de una forma relajada.

fuente externa.

Llega el bebé y la única habitación disponible la ves algo pequeña. Todo tiene remedio. El asunto es saber cuáles muebles pueden servir doble propósito y cómo colocar las piezas diversas, amén de tomar en cuenta cómo se logra alargar visualmente el espacio.

¿Cómo crear la ilusión de más espacio? La clave empieza en el esquema de color. Ha de ser una única tonalidad en las paredes y en el piso. Además, conviene que sea tenue. Un verde pálido, por ejemplo. Nada de matices estridentes, salvo un contraste de color que incluirías en algún cuadro, foto o cojín.

En cuanto a las cortinas, ponlas de material ligero, transparente. Combínalas con tapicería, así como en los cobertores de mesa y cuna, escogiendo si posible el mismo estampado. Nada de combinaciones fuertes. Selecciona dibujos sutiles, motivos suaves…

De los muebles es aconsejable comprar aquellos que se extiendan verticalmente, hacia el techo y no horizontalmente. En vez de una cómoda ancha, busca una de tipo estantería alta. Y haz de la parte inferior de la cuna un elemento para guardar objetos. En las tiendas hay diferentes tipos de cajas especiales, herméticamente cerradas para impedir que entren insectos y polvo.

También, es preferible que uses cestos de gran tamaño para guardar lo que desees, además, de que sirve para decorar.

En el dormitorio del bebé seguro que necesitas un lugar para recoger sus juguetes, o en el baño algo donde meter la ropa sucia o las toallas de más uso, esta pieza puede ser tu perfecta aliada

Estas habitaciones deben estar organizada y obviamente los cestos te ayudaran a mantener ese orden. No importa el tipo de cestos que elijas, hay de diferentes formas y texturas, solo tienes que medir el espacio donde lo colocarás, si optas por el de algodón, pajilla o lona, igualmente te funcionará.

En esta nueva modalidad que nos impuso el Covid-19 hemos hecho cambios drásticos en la vida, igualmente pasa en la decoración, y obviamente hay espacios como los pasillos que queremos darle ese toque de belleza y no sabemos por donde empezar. En este artículo te presentamos tips para que les aportes belleza y estilo a estos pasillos que tenías en el olvido.

Ciertamente, estos largos pasillos eran más habituales en casas antiguas, gracias a la modernidad ya estos se crean bajo un concepto más dinámico y con estilo.

Si te gustan las fotos o láminas, este es el lugar ideal para colocarla y crear tu pequeño museo personalizado o una galería. En este, es aconsejable que apueste por lo minimalista.

También, puedes crear un pasillo con un mueble auxiliar, con diferentes elementos decorativos, ejemplo, una lámpara, puede ser de pie o de mesa, un papel tapiz  y si agregas una planta le dará ese toque de naturaleza.

Un pasillo espejo, recuerda que este además de reflejarnos nos da la sensación de amplitud. Colócalo en esta estancia y verás que no te arrepentirás. Elige uno que sea sencillo y que tenga un marco llamativo, si deseas puedes añadir una pieza que te genere cierto sentimiento, para crear ese vínculo con el espacio.

Una alfombra de pasillo va a dar esa pizca de tonalidad y distinción que amerita tu sobrio pasillo. Por supuesto, como es habitual, puedes añadir mobiliario tipo aparador (realmente prácticos) y que brindan muchas facilidades de decoración como: baldas, plantas, lámparas, entre otros.

Una estantería es idónea en un pasillo, si eres de lo que te gustan guardar libros y tenerlo a la vista, debes optar por crear este pasillo que hará que tus lecturas estén más cerca de ti.

Si no llenas las baldas de libros, puedes hacerlo con pequeños marcos de fotos, esculturas o planta de interior…Elige el más largo y amplio posible para ello y opta por una estantería con poca profundidad para no convertir el pasillo en una zona demasiado comprimida o angosta.

Influenciada por el modo de vida pausado del entorno, la decoración mediterránea proyecta un estilo natural y sin rebuscamientos, logrando así conformar un entorno sencillo y armonioso. En éste, la naturaleza le presta sus colores y asimismo su materia prima, predominando la madera y el metal en la confección de sus piezas.

Es un estilo que da importancia al diván, al que también conocemos como meridiana o cama turca, acompañado de piezas que sean totalmente distintas. Un par de disímiles sillones, por ejemplo. O dos sillas que podrían ser iguales, pero con adornos diferentes o tapicería de colores distintos. El rejuego está en la diferencia, muy alejada de la uniformidad.

Dentro de esta estética sin rebuscamientos es obvio que lo práctico está a la orden del día. En tal sentido, muchos muebles mediterráneos, entre ellos los divanes, son fabricados en materiales que soportan lluvia y sol, con la finalidad de poder ser usados tanto en interior como exterior. La arquitectura, a su vez, toma en cuenta integrar al ambiente hogareño la luz del sol, siempre a través de ventanas protegidas por persianas o cortinas que pueden graduar su paso para evitar el calor.

La principal característica del diván es que ocupa poco espacio, razón por la cual muchos expertos de la decoración lo prefieren, además de ser una pieza muy llamativa. Su tamaño nos permite que forme parte del mobiliario de la habitación, la librería, de la sala, terraza o el gran salón.

No obstante, hay personas que lo utilizan como un mueble auxiliar, al usarlo de manera balanceado se convierte en un elemento decorativo muy atractivo y en el anfitrión de cualquier espacio para descansar, un área de lectura o un lugar de relajación, ya que cumple la función de sofá, cama, o como un lugar extra para sentarse. Si deseas, le puedes añadir un par de cojines y almohadas, y complementarás este mueble multifuncional.