Como de costumbre, cada fin de año llega con nuevas propuestas de color para transformar la industria del diseño —en todas sus aristas— de cara a un nuevo periodo de creatividad, y el más esperado, Pantone, no podía ser la excepción.
En esta ocasión, y por primera vez en 26 años, desde que se convirtió en parte importante para la industria creativa internacional, la marca ha seleccionado el color blanco como su propuesta para el año por venir, una sorpresa que ha dejado a muchos con opiniones encontradas.
En su sitio web, Pantone describe esta elección de color —que ha nombrado como Cloud Dancer— como un “susurro de tranquilidad y paz en un mundo ruidoso”, haciendo hincapié en la cualidad de este color para invitar a la tranquilidad y a la reflexión. Además, indican que Cloud Dancer “fomenta la verdadera relajación y concentración, permitiendo que la mente divague y la creatividad respire, dejando espacio para la innovación”.
La propuesta de color Pantone de este año es, probablemente, el resultado de un contexto social internacional en constante evolución. Para seleccionar y proponer su color cada año, Pantone se apoya en un equipo de expertos en la investigación del color, quienes, además, predicen las tendencias que definirán el mercado del diseño en el año por venir.
“En este momento de transformación, cuando estamos reimaginando nuestro futuro y nuestro lugar en el mundo, Pantone 11-4201 Cloud Dancer es un tono discreto que ofrece una promesa de claridad”, afirmó Leatrice Eiseman, directora ejecutiva de Pantone Color Institute en un comunicado de prensa. Además, añade que, dado el impacto e interés que genera la selección del color del año de Pantone entre diseñadores y creativos de otras industrias, seleccionar un color se ha vuelto un proceso “abrumador”, que hace más difícil su elección.
De esta manera, Cloud Dancer se presenta como una “declaración consciente de simplificación”, una forma de mejorar el enfoque que nos brinda “liberación de la distracción de las influencias externas”.
Para seleccionarlo, el equipo evalúa el desarrollo de nuevas tecnologías, lo que acontece en la industria del diseño de modas, diseño de interiores y arquitectura; también mira al mundo del arte y el coleccionismo; y evalúa el sentimiento general en torno al color y las tendencias de los diseñadores y consumidores durante el año.
Los diseñadores hablan
El blanco es un color controversial, porque, en ocasiones, profesionales del diseño de interiores lo utilizan como base antes de agregar color a los espacios, pero su potencial va más allá. Para conocer la opinión de los diseñadores, consultamos a cuatro interioristas sobre la selección del color del año 2026. Estas fueron sus opiniones:
Michelle Saint-Hilaire, diseñadora de interiores
Me parece una selección que nos toma a todos por sorpresa, pues se trata de un tono completamente neutral, lo cual, a la vez, lo hace bastante versátil porque puede combinarse con cualquier gama de color, desde pasteles hasta colores brillantes. Sin duda alguna, transmite paz, elegancia y simplicidad. Es un tono muy útil en cualquier proyecto de diseño.
Xavier Roselló, diseñador de interiores y director de la carrera de diseño de Chavón
A parte de todas esas características que señala Pantone que posee el blanco, definitivamente es un color. Y lo digo porque hay diseñadores que lo tienen como eso, como un color de base. Pero aparte de todo eso que sugiere psicológicamente, el color blanco en los espacios, para mí, también es un recurso para poder descongestionar toda la información que hay en este. Si estoy usando textiles u otros colores mucho más intensos, el blanco me ayuda a hacer transiciones para que el resto sea leído de una manera mucho más clara y la percepción del usuario lo digiera y lo entienda de manera mucho más llevadera.
María Gabriela Mendoza, diseñadora arquitectónica y de interiores
Algo importante que siempre explico es que una cosa es el Pantone del año y otra muy distinta son las tendencias reales en diseño de interiores. El Pantone funciona como un statement global, casi un gesto simbólico que marca una intención estética para la industria creativa. Pero en nuestros espacios —en la vida real— la tendencia responde más a lo que habitamos, a lo que necesitamos y a cómo se sienten los materiales, las texturas y la luz.
El Pantone del año no necesariamente se usa como protagonista; a veces funciona muchísimo mejor como acento, como un toque que equilibra o que aporta emoción dentro de una paleta más neutra. Es decir, puede ser la nota fresca, contemporánea, o incluso atrevida, sin necesidad de dominar la composición.
En interiorismo, la clave es entender que el color no vive solo. Vive en relación con las texturas, con la luz natural, con la arquitectura y con la intención que quieres crear en ese espacio. Por eso siempre recomiendo usar el color del año como base cuando es uno que permite calma, serenidad o amplitud visual… o utilizarlo como acento cuando es un color más expresivo o más emocional.
Mi consejo final es este: interpreta el Pantone del año como una guía, no como una obligación. Úsalo de forma estratégica, integrada y coherente con tu estilo de vida. Porque al final, el diseño más atemporal y más elegante es el que te permite respirar belleza todos los días, no solo seguir lo que dictó una tendencia.
Gerard Capell, diseñador de interiores
Como diseñador, creo que una tonalidad puede transformar por completo la experiencia de un espacio; creo que los colores pueden contar historias. La elección del blanco como color del año de Pantone, lejos de ser un “color seguro”, me parece una declaración de intención: un regreso a lo esencial.

