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Llega el bebé y la única habitación disponible la ves algo pequeña. Todo tiene remedio. El asunto es saber cuáles muebles pueden servir doble propósito y cómo colocar las piezas diversas, amén de tomar en cuenta cómo se logra alargar visualmente el espacio.

¿Cómo crear la ilusión de más espacio? La clave empieza en el esquema de color. Ha de ser una única tonalidad en las paredes y en el piso. Además, conviene que sea tenue. Un verde pálido, por ejemplo. Nada de matices estridentes, salvo un contraste de color que incluirías en algún cuadro, foto o cojín.

En cuanto a las cortinas, ponlas de material ligero, transparente. Combínalas con tapicería, así como en los cobertores de mesa y cuna, escogiendo si posible el mismo estampado. Nada de combinaciones fuertes. Selecciona dibujos sutiles, motivos suaves…

De los muebles es aconsejable comprar aquellos que se extiendan verticalmente, hacia el techo y no horizontalmente. En vez de una cómoda ancha, busca una de tipo estantería alta. Y haz de la parte inferior de la cuna un elemento para guardar objetos. En las tiendas hay diferentes tipos de cajas especiales, herméticamente cerradas para impedir que entren insectos y polvo.

También, es preferible que uses cestos de gran tamaño para guardar lo que desees, además, de que sirve para decorar.

En el dormitorio del bebé seguro que necesitas un lugar para recoger sus juguetes, o en el baño algo donde meter la ropa sucia o las toallas de más uso, esta pieza puede ser tu perfecta aliada

Estas habitaciones deben estar organizada y obviamente los cestos te ayudaran a mantener ese orden. No importa el tipo de cestos que elijas, hay de diferentes formas y texturas, solo tienes que medir el espacio donde lo colocarás, si optas por el de algodón, pajilla o lona, igualmente te funcionará.