En las páginas de Revista Aldaba no solo habitan proyectos, espacios y piezas memorables; también viven historias de mujeres que han construido legados desde el amor, la creatividad y la complicidad familiar. A través de distintas ediciones, madres e hijas han compartido portadas, conversaciones y visiones que reflejan cómo el talento también puede heredarse, transformarse y florecer entre generaciones.
En la edición no. 87, Xenia Gell y su hija Laura Álvarez mostraron una conexión basada en la sensibilidad por el diseño y la arquitectura, trabajando juntas desde una mirada cálida y humana del habitar. Su historia transmitió esa armonía especial que nace cuando la experiencia y las nuevas ideas encuentran un mismo lenguaje.

La edición no. 91 reunió igualmente duplas memorables como Dochy Santos y María Báez, así como Xiomara Alcántara y Yazmín Yeara, madres e hijas que reflejan elegancia, autenticidad y una profunda admiración mutua. Mujeres que, desde distintas áreas, han demostrado que el verdadero legado se construye en los pequeños gestos compartidos, en las enseñanzas cotidianas y en la inspiración que pasa de una generación a otra.


De igual forma, en la edición no. 88, Iranna Canaán y Lauren Lama dejaron ver una relación marcada por la creatividad, la cercanía y la evolución constante, evidenciando cómo las nuevas generaciones continúan enriqueciendo el camino trazado por sus madres.

“Madres Aldaba” son un homenaje a esas mujeres que inspiran desde su esencia. Madres que no solo han formado familias, sino también ideas, proyectos y sueños que continúan creciendo junto a sus hijas, dejando huellas dentro y fuera de cada edición.
Carta para Mamá
A todas las madres que han formado parte de la familia Aldaba: gracias por enseñarnos que la elegancia más importante nace del amor, la entrega y la capacidad de inspirar a otros. Gracias por ser refugio, guía y fuerza silenciosa detrás de tantos sueños.
Hoy celebramos a las madres que crean, construyen, acompañan y dejan huellas imborrables en sus familias y en todos los que las rodean. Que nunca falten los abrazos largos, las conversaciones sinceras y esos momentos compartidos que terminan convirtiéndose en recuerdos para toda la vida.
Feliz Día de las Madres, con admiración y cariño, de parte de la familia Aldaba.

