Color, arte y textura: Qué convierte a un diseño en un ambiente personal  

“Un buen diseño tiene la capacidad de acompañar, contener y reflejar a quien lo habita, por eso para mi el diseño de un espacio va mucho más allá de lo visual” nos comenta Gerard Capell, diseñador de interiores, quien nos invita a recorrer este, su espacio, el que diseñó con un estilo ecléctico que se ajusta a sus gustos y personalidad. Desde siempre ha tenido cierto sentido de diseño, su hogar de la infancia era su lienzo y su sala el lugar para experimentar con las pocas cosas que tenía. 

Color arte y textura: Qué convierte a un diseño a un ambiente personal y ecléctico Gerard Capell

Tras un año estudiando arquitectura, descubrió las maravillas del interiorismo. Los numerosos cursos, talleres y horas de investigación forjaron lo que hoy distingue a Gerard Capell Studio, el eclecticismo contemporáneo con alma emocional; la armonía perfecta entre lo clásico y un diseño emocional, cargado de carácter y elementos que forman parte de nuestra identidad. El hogar de Gerard es un ejemplo vivo de esto.

“En mi casa, esta estética se traduce en un espacio vívido y profundamente personal, cada objeto tiene una razón de ser” nos cuenta. “Obras de arte que hablan de mis raíces, piezas heredadas que aportan memoria, artesanías que celebran lo hecho a mano y mobiliarios contemporáneos que equilibran el conjunto, todo tiene su historia”. 

Desde una máquina de coser que se transformó en pedestal a piezas heredadas de la abuela, Gerard logró transformar e implementar en su espacio personal cosas que ya cargan con emoción e historias que lo motivan día tras día; una tinaja de su bisabuela, un armario renovado que perteneció a su madre y su primer estante de libros de cuando se independizó. 

A diferencia de otros proyectos, para su casa no hubo un cliente a quien interpretar, fue una conversión personal que evoluciona constantemente. Fue un momento donde tuvo que tomar sus gustos, personalidad, experiencias y llevarlas a un lugar tangible y equilibrado, un escenario auténtico con intención. 

¿Qué construye el hogar de Gerard?

Al entrar por la puerta lo que más resalta es el color verde forestal, un tono que lo ha acompañado desde sus primeros días experimentando en su casa de la infancia, un color cálido y profundo que evoca calma y armonía mientras refleja su conexión con la naturaleza. Para él, el color es el elemento más importante a la hora de dar energía, emoción e identidad, un hilo conductor. Su elección se complementa con las plantas, seleccionadas de forma estratégica para no sobrecargar y ser contundentes, y el papel tapiz texturizado que destaca por su geometría, acompañados de acabados en madera que refuerzan lo vivo y el aire orgánico. 

La caoba, andiroba y la acacia han sido sus preferidas para esta ocasión. Su color, olor y durabilidad son ideales para dar calidez a los espacios de este país. “La madera aporta calidez y equilibrio, el color define la identidad y los estampados suman ritmo y carácter. Esta combinación busca que cada habitación se sienta viva pero armónica”, 

La narrativa del arte de forma personal

La pintura titulada “El Quite” del artista y escultor colombiano Botero, reconocido por representar formas exageradas y cuerpos de gran volumen, es la parte central del diseño de su comedor. Es una pieza que lo lleva de vuelta a las corridas de toros en las fiestas de su provincia, El Seibo y que curiosamente fue inspirada por la época en que el pintor estudió para ser matador. 

Color arte y textura: Qué convierte a un diseño a un ambiente personal y ecléctico Gerard Capell

Otra obra que figura en su hogar es un cuadro del artista Pedro Ulloa, llamado “El fantasma”. Parte de su colección de 1986. “Hice clip con la de Pedro Ulloa, me atrapó su enigma abstracto y dije: esta tiene que estar en mi casa. Un año y medio después la coloque”. En cada esquina de esta morada hay una obra de arte, no pensadas para formar parte de la decoración y embellecer el lugar, sino para que formen parte de la narrativa que busca contar. “Lo que quiero comunicar con ellas es identidad, memoria y emoción” comenta Capell. 

Capell ha sabido diseñar un lugar al que llamar hogar más allá de la perfección, una base coherente que admite transformación donde los materiales, el color y la estructura permanecen mientras que el arte, los textiles y objetos evolucionan, manteniéndose fieles y auténticos, arraigados a su evolución y sus experiencias.